Cuadernos de la Asociación de Amigos del Museo Municipal de Artes Visuales “Sor Josefa Díaz y Clucellas”

Bienvenido al sitio de la AAMMAV.

En el mes de marzo de 2018  publicamos nuestro Cuaderno Número 10, invitamos a usted a leer estos apuntes. Encontrará las actividades realizadas a lo largo de estos últimos meses. Podrá conocer algunos detalles de la obra de de Marcela Spadaro”, en la mirada de Cristina M. Aimaretti .Con motivo del 90 aniversario la Asociación de Artistas Plásticos Santafesinos JOSÉ BASTÍAS nos acerca una notaY por último como es habitual seguimos contando la historia de nuestro museo y nuestros artistas, en este caso una nota sobre una iniciativa llevada adelante en el año 1945 bajo el título de SUGESTIÓN DEL MUSEO MUNICIPAL DE BELLAS ARTES.

Cuaderno Nº 10 | SUGESTIÓN DEL MUSEO MUNICIPAL DE BELLAS ARTES

Diario EL ORDEN, 5 de agosto de 1945

Bajo el título de SUGESTIÓN DEL MUSEO MUNICIPAL DE BELLAS ARTES, el diario da cuenta de una petición de las autoridades del Museo, elevadas al  Sr Interventor de la Provincia de Santa Fe.

En la misma destacan que ”…desde su funcionamiento en el año 1940 coincidente con la creación de la Escuela Provincial de Artes Plásticas, nótase en la Provincia un creciente interés por las manifestaciones artísticas , que expresan de manera elocuente en el número cada vez mayor de alumnos que ingresan anualmente a la Escuela de Arte y las cifras de los visitantes que concurren a exposiciones que organizan los Museos”

Dan como ejemplo que “…en el presente año 24.417 personas visitaron el Museo  Municipal y 85.568 el Museo Juan B. Castagnino de Rosario”

“La mayor preocupación por las actividades artísticas no solo se hicieron notar en Santa Fe y Rosario, sino también en localidades del interior, destacándose Reconquista por la creación de la Escuela Municipal de Artes Plásticas”.

Igualmente, “la intensificación de las actividades artísticas ha traído como consecuencia un mayor número de artistas, a los que es necesario darles una oportunidad para la expresión de sus inquietudes”

Es por ello que la Dirección del Museo  hace llegar sus inquietudes al Sr. Interventor, sugiriéndole “la conveniencia de que en el futuro se incluya en los presupuestos de toda obra destinada a edificios públicos, (hospitales, escuelas, oficinas) un adicional, en proporción al monto de los mismos, para la decoración de halls, salas, escritorios, etc., las que se encargarían, previo concurso de proyectos y antecedentes, a los artistas residentes en la provincia”.

“Considera esta Dirección que para tal iniciativa, el Gobierno de la Provincia, no solo crearía una fuente de trabajo para los artistas santafesinos, sino también alentaría la creación estética y fundamentaría la educación artística en el pueblo”

“Confiando en que el Excelentísimo Sr. Interventor ha de prestar preferente atención a esta sugerencia, salúdanle

ANTONIO COLON, Director Museo Municipal

  1. RAÚL STORNI, Secretario

“24 VECES NO”, de Marcela Spadaro

Visto por Cristina M. Aimaretti (*)

La invitación a escribir en  la publicación virtual “cuadernos”, llego como brisa fresca, esa que experimentamos en Santa Fe después de una tormenta y nos pinta una sonrisa en la cara.
Entrar en el tesoro del museo municipal y recorrer los soportes con las obras, se tiene la certeza de estar entrando  a múltiples universos paralelos, esos que se plantean en teorías, aquí están en toda su infinitud.  El encuentro con “24 veces no” obra de Marcela Spadaro, me conmovió por la simplicidad y su nombre imperativo y contundente. Las obras de la artista llegaron por donación de la misma (el patrimonio de un museo tiene múltiples maneras de construirse).

“Marcela Spadaro, nacida en Argentina, formada en arquitectura, trabajó durante más de 10 años en la vanguardia de la arquitectura contemporánea en Zaha Hadi Architects”. (http://www.naaro.com/about/) Co-fundadora de NAARO, estudio de fotografía arquitectónica. Antes de mudarse a Londres, donde reside ahora, hizo una muestra en el Museo.

Se trata de una obra de 1,20 por 80 en grafito, sobre una superficie pintada de blanco.  Fondo elaborado donde quedaron las huellas de espátulas y pinceles, plantea divisiones interrumpiendo el blanco homogéneo con franjas perpendiculares entre sí, más cargadas de material. Estas divisiones son reafirmadas por líneas negras que hacen en conjunto una cuadrícula, dentro de estos espacios, dibuja receptáculos que podemos ver como  cajas sin tapa que contienen un corazón tachado, esta imagen, se repite  24 veces, cada uno es vuelto a hacer una y otra vez es el mismo grafismo repetido a mano, cada uno diferente. Es una acción obsesiva que deja claro que no es una copia, es la repetición del mismo acto una y otra vez. Utiliza el cliché del corazón  plantea un mensaje: 24 veces no, En los corazones tachados 24 veces hay una variante que plantea un cambio casi al final  de la lectura, el corazón número 21 sigue en la cuadricula, sigue tachado, quizás hubo algo suspendido ya que vemos dos pequeños clavos, de todas maneras es diferente, no hay  caja.

La línea es la protagonista, esta es sensible, da cuenta del gesto, del recorrido físico que necesita para completarla. No olvidemos que el fondo es elaborado y tiene huellas de esa elaboración, lo realizó con dedicación, dispensó tiempo. Los receptáculos están pintados, tienen un arriba, un abajo; plantean diagonales que dialogan con las diagonales del tachado, otra repetición. Nada se superpone o adelanta, cada elemento está en su sitio.  En todos los casos cada línea está dominada por la huella del gesto, la decisión. Estas repeticiones, podríamos pensarlas como las 24 horas del día, día que podríamos multiplicar fácilmente en semanas, meses, años, vuelve sobre el tiempo; la secuencia  plantea un ritmo que no tiene estridencias, es pulso, es “tempo” marcado por un metrónomo una y otra vez, cuya monotonía se rompe al ser cada repetición única.

”24 veces no”, la obstinación de repetirlo 24 veces y de colocarlo en el nombre, la simpleza del planteo, equilibrio axial, acromático, genera tensión con la fuerza de la repetición de la negación. “Me encontré con “24 veces no” de Marcela Spadaro, la obra me conmovió por su simplicidad y su nombre imperativo y contundente”. Bien digo al principio, se desarrolla en un tiempo y espacio, con un esfuerzo, decisión y energía transmitido al grafismo, tiempo y espacio que se replican al recorrerla activado por la vibración generada en la  repetición intensa de la acción.

 

(*) Artista, su producción se enfoca en los vínculos entre los seres y la conexión con el medioambiente.
 Estudió en E.P.A.V. Juan Mantovani. Participó de muestras individuales y colectivas. Sigue estudiando e investigando en arte. Vive y trabaja en Arroyo Leyes.

CASI 100

Único en el país, se encamina al centenario
LA ASOCIACIÓN DE PLÁSTICOS SANTAFESINOS CUMPLE 90 AÑOS

Con una historia tan rica como el territorio que la contiene, la Asociación de Artistas Plásticos Santafesinos –AAPS- cumple 90 años. Fue fundada el 29 de setiembre de 1927 cuando se inauguró el Salón de Artistas Locales, una muestra colectiva centrada en la producción de hacedores de la ciudad en respuesta a una política de gestión que por entonces sólo posaba su mirada –y legitimaba- las producciones realizadas fuera de los límites de la provincia, especialmente de Buenos Aires y Rosario. Aquella exposición logró, con el paso de los años, expandirse y diversificarse en varios salones con una vigencia inusitada y un devenir que ubica la institución como una de las experiencias colectivas autogestionarias más importantes del país, con características que le son propias.

“Todo se inició cuando Francisco Marinaro comenzó, a principios de 1927 a repartir cartas para buscar apoyo y gestionar lo que llamó la Primera Muestra de Artistas Locales” rememora José Bastías, actual presidente de la AAPS, para quien aquella primera acción fue determinante por sus implicancias: “El problema que tenían los artistas locales fue que los espacios para el arte eran muy pocos y, sobre todo, los discriminaban. Por entonces, el panorama estaba centrado en el Museo Rosa Galisteo de Rodríguez y su Salón de Mayo”. El empeño del grupo empujó inmediatamente tras el salón, la creación de la Sociedad de Artistas Locales, cuyo antecedente fue el Ateneo de Artes y Ciencias. Al poco tiempo la organización se transformó en Asociación y se le agregó la denominación “Plásticos” para diferenciarse de otras expresiones artísticas.

El paso de los años aportó grandes y memorables momentos que exceden este recuerdo, pero que fueron claves para un presente digno de destacar: la Asociación hoy mantiene cuatro convocatorias en forma de concursos, una biblioteca especializada y un manojo de talleres, tanto para principiantes como de perfeccionamiento, especialmente en dibujo y pintura.

Actualmente, la AAPS organiza varios salones y la Bienal de Grabado. Entre los primeros, anuales y permanentes se destaca el Salón de Arte Figurativo, centrado especialmente en artistas que exponen o concursan por primera vez. También se mantiene vigente el Salón de Acuarela, cuyo crecimiento es admirable y que ganó en territorialidad al sumar también a los artistas de Entre Ríos. Su puesta en marcha es cogestión con la aseguradora San Cristóbal.

Por otro lado, todos los años se realiza el Salón Primavera –con apoyo de la Municipalidad de Santa Fe, empresas como Red Sport y nuestra Asociación de Amigos del Museo de Artes Visuales-, consolidado como una plataforma de visibilidad y legitimación de generaciones de artistas.

Otra de las convocatorias es el Salón Anual de Artistas Plásticos que este año encontró un escollo institucional y no se pudo realizar. En la misma línea está el Salón Regional de Pintura “Salvador Mazza” que se concretó en el 2016 por última vez y se encuentra en un proceso de re-conceptualización por parte de la organización: “El año que viene, en su 83 edición, habrá muchos cambios. Por un lado será federal –y no sólo región centro- y se expandirá a distintos espacios de la ciudad ya que el problema de este concurso es la enorme cantidad de obras, muchas de gran formato que participan, lo que obliga a multiplicar sedes en distintos puntos de la ciudad” comentó Bastías.

Mientras se abren y cierran concursos, se premian artistas y se suman obras a su enorme patrimonio, la Asociación mantiene cuatro talleres permanentes, especialmente de dibujo y pintura, a cargo de Analía Sagardoy, Guillermo Hoyos, Martín Bustamante y Luis Gervasoni.  En paralelo, se realizan dos veces por semana, talleres libres para artistas interesados en el cuerpo humano, con desnudo vivo.

“Nuestra principal preocupación y desafío, en el presente y mirando hacia el futuro, es lograr una gestión que no dependa de las entidades oficiales y sus aportes para continuar con sus proyectos” afirma su flamante presidente: “No se trata de aislarnos ni romper con la voluntad de cogestionar con el afuera, sino de contar con un sustento financiero que nos permita concretar los proyectos estén o no los organismos del Estado presentes”.

En el medio, claro está, confluyen preocupaciones y proyecciones de índole disímil: desde un debate sobre el arte contemporáneo hasta la regularidad en el cobro de las cuotas de los socios. Dilemas que, en definitiva, consagran esta asociación como una experiencia única en la Argentina, portadora de una historia y una energía vital que transforman estos 90 años en una promesa que se prolongará como una diáspora, en los años por venir.

 

 

Resumen de Actividades

Muestra “La pintura y la invención del conocimiento”. Nilda Marsili, Emilia Vergara y Federico Marsili.

Ciclo “Obras Maestras del Museo del Prado”. Conferencias en video realizada en la Bolsa de Comercio.

Salón “Primavera”, organizado por el Gobierno de la Ciudad y la Asociación de Artistas Plásticos Santafesinos.

Conferencia de cierre del ciclo sobre el Museo del Prado, a cargo de la especialista Paloma Málaga Shaw.

La noche de los Museos: Presentación del mural de Carlos Grinda en el Museo de la Inmaculada Concepción.

La noche de los Museos: actividades cumplidas en el Museo Municipal de Artes Visuales.

La noche de los Museos: Exhibición de “Jesús y los niños”. de Sor Josefa Díaz y Clucellas.

Muestra ”Contando estrellas”. Nydia Andino.

Actividades de extensión en la Escuela de Diseño y Artes Visuales del Liceo Municipal. Presentación del video “Custodios del legado” y restauración de una escultura con la dirección de Eduardo Gómez.

Muestra colectiva “Entré en el túnel y saqué un par de fotos”.

Cuaderno Número 9 | Etapas de organización del MUSEO MUNICIPAL, llamado en sus inicios MUSEO MUNICIPAL DE BELLAS ARTES.

Es interesante conocer las etapas de organización del Museo Municipal que naciera en el año 1936 por Decreto Nº 16, firmado por el Sr. Manuel Menchaca, entonces Intendente Municipal en Comisión.

La norma  agrega algunas “bases” que orientarían los primeros pasos de su funcionamiento y que fue supervisado por la Comisión Ad-Honorem compuesta por los Sres. D’Annunzio, Storni, Mula, Pozzi y Marzal.

Se especifican claramente los objetos y fines del mismo, haciendo énfasis en la idea de representación del “arte local”. En la organización de exposiciones periódicas de pinturas, esculturas y grabados y la concreción de un Salón Anual, modalidad que perdura en la actualidad.

Se anexa bajo la responsabilidad del Museo, una “Academia de Pintura y Escultura”. Asimismo un “Departamento de Extensión” para divulgar la obra social y artística de la institución, proponiendo auspiciar cursos, conferencias, actos relacionados con la especialidad. No dejaron de lado la creación de una Biblioteca “atenta con los fines que persigue el Museo”, biblioteca que hoy luce renovada, con excelente material específico y tecnología actualizada.

Los espacios estaban destinados a “Artísticas locales”, “Artísticas nacionales” y “Artísticas extranjeros”, especificando en cada caso como estarían formadas las colecciones. Es de destacar la aclaración que se hace en cuanto a que “se gestionarán donaciones o adquisiciones” con “fondos que se gestionarán solicitándolo especialmente a la Municipalidad”.

Se determina que el Museo deberá organizar anualmente un Salón de Pintura, Escultura y Grabado con la participación de artistas provinciales. Establece que el mismo deberá inaugurarse el 25 de Mayo y permanecerá hasta el 15 de junio, denominándose “Salón Anual Municipal” e instituyendo un gran premio para el “mejor cuadro de motivo provincial que se denominará ‘Museo Municipal de Bellas Artes de Santa Fe’. En esa oportunidad obtienen premios los artistas Oscar Gigena y Pedro Logarzo.

Con la concreción de estos salones el Museo fue conformando el rico Patrimonio que hoy preserva con particular cuidado. Es por ello que la Asociación Amigos del Museo, con gran esfuerzo, adaptó la sala de reserva de obras con un sistema de “parrillas deslizables”. En otro momento adquirió una “planera”, mueble especial para el acopio y cuidado de obras sobre papel. Estos elementos más, la colocación de refrigeración y control de humedad, por parte de la Municipalidadaseguran un mejor control y preservación del patrimonio artístico de los santafesinos que el Museo Municipal tiene en custodia.

“Concédeles buena pesca ‘Tata – Vasco’”, de Nicolas Rubio

Óleo sobre tela, 100 x 70 cm

Visto por ABEL MONASTEROLO (*)

Nicolas Rubio nació en Barcelona, España, en el año 1928. Se exilió con su familia primero en Francia y luego en la Argentina. En 1957 participa en la mítica exposición “¿Qué cosa es la cosa?”, en la Sociedad Estímulo de Bellas Artes, que dio origen al movimiento informalista. 

Es considerado uno de los mayores difusores del fileteado porteño. Con Esther Barugel, su esposa -además escultora-, publicó ” El estudio del filete porteño”, impreso por el Fondo Nacional de las Artes. ” 75 habitantes, 20 casas, 300 vacas”, año 2011, es una película documental de Fernando Dominguez, inspirada en las pinturas de Nicolas Rubio.

La pintura en cuestión, narra de una manera simbólica, poética, donde se percibe una construcción a la manera de los imagineros, con la frescura de los intuitivos. Desde que conocí esta obra, me llamó la atención -en principio- el planteo formal, casi podríamos decir como una perspectiva oriental, donde la jerarquización de elementos  se percibe desde abajo hacia arriba, de alguna manera coincidiendo con el título de la obra mencionada.

El color es apastelado, con tendencia a un clima frío, generando un ambiente de estatismo.

La pintura que tratamos tiene un parentesco con los ex-votos, que agradecen por el milagro, cuya expresión plástica tiene la ingenuidad nata de lo profundamente popular, que designa al objeto ofrecido a la divinidad por un favor recibido.

El pintor, consustanciado con las penurias que atraviesa esa comunidad mexicana, intenta interferir mediante la acción del arte, a la manera de un verdadero chamán, invocando a Dios (Tata-Vasco) para que cambie la situación de angustia y penurias de ese pueblo remoto.

(*) Director del MMAV, artista plástico y docente.

Entrevista a Marcelo Jorge y Exequiel Perelló

 

TODA SANTA FE, arte y literatura en un lugar no tradicional

Los santafesinos, de tradicionales y patricias costumbres, nunca imaginamos contar con una galería de arte en un mercado. Se trata del MERCADO NORTE, edificio patrimonial rescatado y puesto en valor por el gobierno de la ciudad, ubicado en una zona relevante de Santa Fe.

En un principio, Marcelo Jorge y Exequiel Perelló  apostaron a lo nuevo, y encaramados en sus conocimientos sobre la gráfica, pensaron en brindar a Santa Fe una publicación con su nombre, y que abarque a todos. Todas las profesiones, todos los hacedores, todas las miradas, “Toda Santa Fe”

En esta publicación se habla, además, de arte y de “arte visual”. ¿Por qué no pensar entonces en exhibir también esas piezas pensadas y concretadas por los artistas? Entonces, a partir de la repercusión de la revista, en septiembre de 2014 se lanzó el proyecto de un espacio en el mercado para exhibir y vender las obras de los artistas plásticos.

Y pronto las paredes se llenaron de cuadros, y sus mesas de esculturas, cerámicas y objetos artísticos. Jóvenes principiantes, artistas consagrados, todo el arte en el Mercado, “desacralizado” como dice Marcelo. Y entonces el hombre y la mujer del barrio Constituyentes que hacen sus compras en sus coquetos locales,  finalizan su recorrido allá en el extremo oeste, en la Galería de Arte, frente a la florería que compite y desafía con sus ramos naturales  la obra de los artistas.

El proyecto creció. Se incorporó la literatura y la música de autores locales y regionales, y protagonistas de otras disciplinas. Hoy se realizan una veintena de muestras de plástica, la presentación de una decena de libros, y numerosos recitales y actos multidisciplinarios anuales.

Todo resulta anticonvencional y novedoso, pero nos importa saber sobre la sustentabilidad del emprendimiento, ya instalado en el medio. Con énfasis Marcelo nos señala la adopción de la revista por parte del público santafesino, y la continuidad de los catálogos de artistas santafesinos, de impecable diagramación e impresión, que siempre se presentan respaldados por muestras de los trabajos de los artistas que participan. También la presencia constante en el stand de un público impensado, visitante no habitual en museos y galerías, que se anima a adquirir un libro, una obra u objeto de arte, un disco compacto.

Nos alegra que esta propuesta prospere y crezca, que la convivencia de una galería de arte entre la variedad de productos e insumos del arte culinario, sea una virtud y no un riesgo. El Mercado Norte refleja la vida cotidiana con sus aromas, colores y texturas, y también se ve reflejada por la magia del lápiz y el pincel, en el extremo oeste, en TODA SANTA FE.

Desde la asociación Amigos del Museo Municipal, nuestros respeto y admiración a los artífices del proyecto, Marcelo Jorge y Exequiel Perelló

Resumen de actividades realzadas

Muestra “Presagios”, con obras de ANDRÉS DORIGO.

Panel de especialistas sobre la obra de Andrés Dorigo

Muestra colectiva “El día perfecto de la tierra será l último de todos”

Muestra de “La línea piensa”

Presentación oficial de la obra de Sor Josefa Díaz y Clucellas donada por la AAMMAV al Museo

Muestra “HOMENAJE A JOSÉ SEDLACEK – Entre lo público y lo privado, obra recogida” (Destacar: “fotos gentileza Gobierno de la Ciudad”)

Visita guiada a la muestra de José Sedlacek, a cargo del crítico Prof. Domingo Sahda

Panel sobre la vida y obra de José Sedlacek

Cuadernos Nº 8 | LOS 80 AÑOS DEL MUSEO MUNICIPAL

Corría el año 1936. La iniciativa de importantes y conocidos pintores de la época, y la decisión de las autoridades municipales del momento, culminaron con la concreción de una feliz iniciativa: la creación de un Museo Municipal de Bellas Artes, institución que funcionó en sus comienzos en el foyer del teatro Municipal.

Para su organización se designó una Comisión que integraban los señores, José M.D’Annunzio, Gabriel Storni, Juan Mula, Virginio Pozzi y Serafín Marzal.

A partir de allí y reglamentado su funcionamiento, el museo fue creciendo  y ocupando un lugar importante en el ámbito cultural de Santa Fe y la región. Se ocupaba de difundir sus actividades en los barrios y en localidades cercanas.

Creativas convocatorias fueron respondidas satisfactoriamente por los artistas que enviaron sus obras a salones llamados “del Trabajo”, de “Motivos típicos”, “de Arte obrero”, entre otros. Jóvenes artistas de la época como Victorica, Uriarte, Supisiche, Fontana, Gambartes, Píccoli, Cabedo, Juan Sol, Paganini, Herrero Miranda, López Claro, entre otros, fueron merecedores de premios, que hoy integran el patrimonio.

Sus salas albergaron obras reunidas en valiosas exposiciones y difundieron aspectos del arte del mundo: Artesanía Sueca (1959), Arte Nipón y Cine Japonés(1961),Escuela de la Bauhaus (1964), Expresionismo Alemán (1966), Salón de Arte Fotográfico (1967) son algunos ejemplos. Marcó un hito el ”Salón del Litoral y Centro”, de “Artistas Plásticos Santafesinos” y los singulares Salones Nacionales de Grabado. Sumado a ello las muestras dedicadas al “libro santafesino” y correspondientes publicaciones.

Ya su reglamentación inicial contemplaba el funcionamiento de una biblioteca, hoy renovada y ampliada en forma considerable. Enriquecida por las donaciones de artistas plásticos e intelectuales es consultada en forma permanente.

Sus actividades cuentan con la colaboración permanente de la “Asociación Amigos del Museo” que persigue los mismos objetivos de aquella que naciera  en el año 1959. En el presente,  es apoyo permanente en las actividades y necesidades de la institución.

El Museo Municipal, que toma el nombre de “Sor Josefa Díaz y Clucellas” en el año 1957, evocando la obra de la proto-pintora santafesina, continua funcionando en un edificio patrimonial perteneciente al entonces vecino de la ciudad, Don Eliseo Videla. Lo construye en el año 1902 y conserva aún trazos de línea academicista, balaustres de mármol, vitrales y otros detalles  de la época.

Destacados directores se sucedieron en la conducción de la institución e imprimieron su visión particular en las acciones emprendidas, y hoy continua con sus espacios renovados y proyectos futuros.

Su ubicación en la tradicional calle peatonal de la ciudad que se dirige al área fundacional de Santa Fe, coronada por la existencia de instituciones gubernamentales, museos y monumentos religiosos testigos de nuestro pasado, convierten a nuestro Museo Municipal de Artes Visuales, en un sitio preferencial para el enriquecimiento cultural y disfrute del arte.

Nota: las pinturas que acompañan al artículo, son dos de las primeras incorporadas al patrimonio del Museo           

”LA FOGATA”, de Matías Molinas (*)

(Óleo sobre tela, 1980)

Analizado por DOMINGO SAHDA (**)

La representación del paisaje entorno  puede resolverse en el plano pictórico tanto como descripción  visual tramo a tramo, con el máximo de verosimilitud  posible, o como interpretación subjetiva  del entorno, reelaborando los datos percibidos  visualmente. Hacia este último ítem  se acerca la obra  titulada “La Fogata”, óleo sobre lienzo, creación del artista plástico, maestro Matías  Molinas.

La obra en cuestión, óleo directo sobre tela, aparece organizada visualmente como visión panorámica  del entorno elegido: el Litoral Santafesino de la costa en el cual aparecen personajes cuasi emblemáticos, lindando con el estereotipo poético regional. Remiten al “lugar” desde la subjetividad lírica del creador. En esta obra Molinas ajusta la paleta cromática a los tonos ocres y tierra, tintes que identifican  a una corriente expresiva  propia de la región  santafesina, precisamente del  llamado “Grupo  Litoral”, de actuación destacada en el medio  décadas atrás,

La pintura de referencia  está construida a partir de la organización equilibrada  de luces y sombras  definidas subjetivamente, acentuadas a su vez  por la voluntad expresivo-creativa  del autor, quien orienta su subjetividad  hacia la creación de una escena  lugareña  cuasi emblemática del folklore de la zona. Por voluntad del autor los datos concretos de la realidad  son captados y reelaborados en función  de la organización  pictórica total deviniendo en imagen poética antes que naturalista.

Las imágenes de dos mujeres tomando mate  mientras “dialogan” entre sí, situadas en el ángulo izquierdo del cuadro devienen en estampa descriptiva lugareña desde la voluntad del artista creador, quien no se detiene  en la elaboración de detalles, sino que “abstractiza” los elementos compositivos, envolviendo a la escena total dentro de un arco cromático “ocre-litoral”

Sentadas cual esfinges intemporales, las mujeres del primer plano se equilibran en la composición  del cuadro con el distante y opuesto acento lumínico de la fogata, que es la que otorga el título a la obra. Se contrapone de este modo la quietud de los personajes del primer plano con el chisporroteo de las llamas a la distancia. La  mixtura cromática de cielo y suelo  transfiguradas convierte a  la totalidad  de la obra en estampa  subjetiva del lugar y del tiempo. No se advierten  accidentes de texturas matéricas, como tampoco sobresaltos cromáticos o marcados  contrastes. El horizonte está definido por una hilera de ranchos costeros abocetados que señalan  el límite entre cielo y suelo. La  pintura, de cuidada realización se orienta hacia una visión abstracta del lugar y deviene en estampa arquetípica  en la realización de un “poeta  de la imagen”.

La pintura, concebida como construcción  visual abstractizada en la que los elementos referenciales son sutilmente reelaborados,  deviene  en “estampa intemporal” de clara referencia testimonial. La calidad  plástica  se constata paso a  paso, no se evidencian fisuras visuales, y el evidente propósito es expresar  lo más con lo menos. Desde su lugar en el mundo el artista Matías  Molinas señala para la eternidad  un lugar  y un tiempo propios  construidos con el diestro conocimiento  poético-sensible, sin estridencias melodramáticas. La obra en cuanto tal  aparece y deviene  en referente  para propios y extraños.

 

(*)  Aunque esta obra no pertenece al patrimonio del museo, fue facilitada por sus propietarios para ser exhibida en la muestra “CIEN MIRADAS”, con motivo del 80º Aniversario de nuestro Museo.

(**)  Artista plástico, docente y crítico de arte.