Cuaderno Nº 10 | SUGESTIÓN DEL MUSEO MUNICIPAL DE BELLAS ARTES

Diario EL ORDEN, 5 de agosto de 1945

Bajo el título de SUGESTIÓN DEL MUSEO MUNICIPAL DE BELLAS ARTES, el diario da cuenta de una petición de las autoridades del Museo, elevadas al  Sr Interventor de la Provincia de Santa Fe.

En la misma destacan que ”…desde su funcionamiento en el año 1940 coincidente con la creación de la Escuela Provincial de Artes Plásticas, nótase en la Provincia un creciente interés por las manifestaciones artísticas , que expresan de manera elocuente en el número cada vez mayor de alumnos que ingresan anualmente a la Escuela de Arte y las cifras de los visitantes que concurren a exposiciones que organizan los Museos”

Dan como ejemplo que “…en el presente año 24.417 personas visitaron el Museo  Municipal y 85.568 el Museo Juan B. Castagnino de Rosario”

“La mayor preocupación por las actividades artísticas no solo se hicieron notar en Santa Fe y Rosario, sino también en localidades del interior, destacándose Reconquista por la creación de la Escuela Municipal de Artes Plásticas”.

Igualmente, “la intensificación de las actividades artísticas ha traído como consecuencia un mayor número de artistas, a los que es necesario darles una oportunidad para la expresión de sus inquietudes”

Es por ello que la Dirección del Museo  hace llegar sus inquietudes al Sr. Interventor, sugiriéndole “la conveniencia de que en el futuro se incluya en los presupuestos de toda obra destinada a edificios públicos, (hospitales, escuelas, oficinas) un adicional, en proporción al monto de los mismos, para la decoración de halls, salas, escritorios, etc., las que se encargarían, previo concurso de proyectos y antecedentes, a los artistas residentes en la provincia”.

“Considera esta Dirección que para tal iniciativa, el Gobierno de la Provincia, no solo crearía una fuente de trabajo para los artistas santafesinos, sino también alentaría la creación estética y fundamentaría la educación artística en el pueblo”

“Confiando en que el Excelentísimo Sr. Interventor ha de prestar preferente atención a esta sugerencia, salúdanle

ANTONIO COLON, Director Museo Municipal

  1. RAÚL STORNI, Secretario

“24 VECES NO”, de Marcela Spadaro

Visto por Cristina M. Aimaretti (*)

La invitación a escribir en  la publicación virtual “cuadernos”, llego como brisa fresca, esa que experimentamos en Santa Fe después de una tormenta y nos pinta una sonrisa en la cara.
Entrar en el tesoro del museo municipal y recorrer los soportes con las obras, se tiene la certeza de estar entrando  a múltiples universos paralelos, esos que se plantean en teorías, aquí están en toda su infinitud.  El encuentro con “24 veces no” obra de Marcela Spadaro, me conmovió por la simplicidad y su nombre imperativo y contundente. Las obras de la artista llegaron por donación de la misma (el patrimonio de un museo tiene múltiples maneras de construirse).

“Marcela Spadaro, nacida en Argentina, formada en arquitectura, trabajó durante más de 10 años en la vanguardia de la arquitectura contemporánea en Zaha Hadi Architects”. (http://www.naaro.com/about/) Co-fundadora de NAARO, estudio de fotografía arquitectónica. Antes de mudarse a Londres, donde reside ahora, hizo una muestra en el Museo.

Se trata de una obra de 1,20 por 80 en grafito, sobre una superficie pintada de blanco.  Fondo elaborado donde quedaron las huellas de espátulas y pinceles, plantea divisiones interrumpiendo el blanco homogéneo con franjas perpendiculares entre sí, más cargadas de material. Estas divisiones son reafirmadas por líneas negras que hacen en conjunto una cuadrícula, dentro de estos espacios, dibuja receptáculos que podemos ver como  cajas sin tapa que contienen un corazón tachado, esta imagen, se repite  24 veces, cada uno es vuelto a hacer una y otra vez es el mismo grafismo repetido a mano, cada uno diferente. Es una acción obsesiva que deja claro que no es una copia, es la repetición del mismo acto una y otra vez. Utiliza el cliché del corazón  plantea un mensaje: 24 veces no, En los corazones tachados 24 veces hay una variante que plantea un cambio casi al final  de la lectura, el corazón número 21 sigue en la cuadricula, sigue tachado, quizás hubo algo suspendido ya que vemos dos pequeños clavos, de todas maneras es diferente, no hay  caja.

La línea es la protagonista, esta es sensible, da cuenta del gesto, del recorrido físico que necesita para completarla. No olvidemos que el fondo es elaborado y tiene huellas de esa elaboración, lo realizó con dedicación, dispensó tiempo. Los receptáculos están pintados, tienen un arriba, un abajo; plantean diagonales que dialogan con las diagonales del tachado, otra repetición. Nada se superpone o adelanta, cada elemento está en su sitio.  En todos los casos cada línea está dominada por la huella del gesto, la decisión. Estas repeticiones, podríamos pensarlas como las 24 horas del día, día que podríamos multiplicar fácilmente en semanas, meses, años, vuelve sobre el tiempo; la secuencia  plantea un ritmo que no tiene estridencias, es pulso, es “tempo” marcado por un metrónomo una y otra vez, cuya monotonía se rompe al ser cada repetición única.

”24 veces no”, la obstinación de repetirlo 24 veces y de colocarlo en el nombre, la simpleza del planteo, equilibrio axial, acromático, genera tensión con la fuerza de la repetición de la negación. “Me encontré con “24 veces no” de Marcela Spadaro, la obra me conmovió por su simplicidad y su nombre imperativo y contundente”. Bien digo al principio, se desarrolla en un tiempo y espacio, con un esfuerzo, decisión y energía transmitido al grafismo, tiempo y espacio que se replican al recorrerla activado por la vibración generada en la  repetición intensa de la acción.

 

(*) Artista, su producción se enfoca en los vínculos entre los seres y la conexión con el medioambiente.
 Estudió en E.P.A.V. Juan Mantovani. Participó de muestras individuales y colectivas. Sigue estudiando e investigando en arte. Vive y trabaja en Arroyo Leyes.

CASI 100

Único en el país, se encamina al centenario
LA ASOCIACIÓN DE PLÁSTICOS SANTAFESINOS CUMPLE 90 AÑOS

Con una historia tan rica como el territorio que la contiene, la Asociación de Artistas Plásticos Santafesinos –AAPS- cumple 90 años. Fue fundada el 29 de setiembre de 1927 cuando se inauguró el Salón de Artistas Locales, una muestra colectiva centrada en la producción de hacedores de la ciudad en respuesta a una política de gestión que por entonces sólo posaba su mirada –y legitimaba- las producciones realizadas fuera de los límites de la provincia, especialmente de Buenos Aires y Rosario. Aquella exposición logró, con el paso de los años, expandirse y diversificarse en varios salones con una vigencia inusitada y un devenir que ubica la institución como una de las experiencias colectivas autogestionarias más importantes del país, con características que le son propias.

“Todo se inició cuando Francisco Marinaro comenzó, a principios de 1927 a repartir cartas para buscar apoyo y gestionar lo que llamó la Primera Muestra de Artistas Locales” rememora José Bastías, actual presidente de la AAPS, para quien aquella primera acción fue determinante por sus implicancias: “El problema que tenían los artistas locales fue que los espacios para el arte eran muy pocos y, sobre todo, los discriminaban. Por entonces, el panorama estaba centrado en el Museo Rosa Galisteo de Rodríguez y su Salón de Mayo”. El empeño del grupo empujó inmediatamente tras el salón, la creación de la Sociedad de Artistas Locales, cuyo antecedente fue el Ateneo de Artes y Ciencias. Al poco tiempo la organización se transformó en Asociación y se le agregó la denominación “Plásticos” para diferenciarse de otras expresiones artísticas.

El paso de los años aportó grandes y memorables momentos que exceden este recuerdo, pero que fueron claves para un presente digno de destacar: la Asociación hoy mantiene cuatro convocatorias en forma de concursos, una biblioteca especializada y un manojo de talleres, tanto para principiantes como de perfeccionamiento, especialmente en dibujo y pintura.

Actualmente, la AAPS organiza varios salones y la Bienal de Grabado. Entre los primeros, anuales y permanentes se destaca el Salón de Arte Figurativo, centrado especialmente en artistas que exponen o concursan por primera vez. También se mantiene vigente el Salón de Acuarela, cuyo crecimiento es admirable y que ganó en territorialidad al sumar también a los artistas de Entre Ríos. Su puesta en marcha es cogestión con la aseguradora San Cristóbal.

Por otro lado, todos los años se realiza el Salón Primavera –con apoyo de la Municipalidad de Santa Fe, empresas como Red Sport y nuestra Asociación de Amigos del Museo de Artes Visuales-, consolidado como una plataforma de visibilidad y legitimación de generaciones de artistas.

Otra de las convocatorias es el Salón Anual de Artistas Plásticos que este año encontró un escollo institucional y no se pudo realizar. En la misma línea está el Salón Regional de Pintura “Salvador Mazza” que se concretó en el 2016 por última vez y se encuentra en un proceso de re-conceptualización por parte de la organización: “El año que viene, en su 83 edición, habrá muchos cambios. Por un lado será federal –y no sólo región centro- y se expandirá a distintos espacios de la ciudad ya que el problema de este concurso es la enorme cantidad de obras, muchas de gran formato que participan, lo que obliga a multiplicar sedes en distintos puntos de la ciudad” comentó Bastías.

Mientras se abren y cierran concursos, se premian artistas y se suman obras a su enorme patrimonio, la Asociación mantiene cuatro talleres permanentes, especialmente de dibujo y pintura, a cargo de Analía Sagardoy, Guillermo Hoyos, Martín Bustamante y Luis Gervasoni.  En paralelo, se realizan dos veces por semana, talleres libres para artistas interesados en el cuerpo humano, con desnudo vivo.

“Nuestra principal preocupación y desafío, en el presente y mirando hacia el futuro, es lograr una gestión que no dependa de las entidades oficiales y sus aportes para continuar con sus proyectos” afirma su flamante presidente: “No se trata de aislarnos ni romper con la voluntad de cogestionar con el afuera, sino de contar con un sustento financiero que nos permita concretar los proyectos estén o no los organismos del Estado presentes”.

En el medio, claro está, confluyen preocupaciones y proyecciones de índole disímil: desde un debate sobre el arte contemporáneo hasta la regularidad en el cobro de las cuotas de los socios. Dilemas que, en definitiva, consagran esta asociación como una experiencia única en la Argentina, portadora de una historia y una energía vital que transforman estos 90 años en una promesa que se prolongará como una diáspora, en los años por venir.

 

 

Resumen de Actividades

Muestra “La pintura y la invención del conocimiento”. Nilda Marsili, Emilia Vergara y Federico Marsili.

Ciclo “Obras Maestras del Museo del Prado”. Conferencias en video realizada en la Bolsa de Comercio.

Salón “Primavera”, organizado por el Gobierno de la Ciudad y la Asociación de Artistas Plásticos Santafesinos.

Conferencia de cierre del ciclo sobre el Museo del Prado, a cargo de la especialista Paloma Málaga Shaw.

La noche de los Museos: Presentación del mural de Carlos Grinda en el Museo de la Inmaculada Concepción.

La noche de los Museos: actividades cumplidas en el Museo Municipal de Artes Visuales.

La noche de los Museos: Exhibición de “Jesús y los niños”. de Sor Josefa Díaz y Clucellas.

Muestra ”Contando estrellas”. Nydia Andino.

Actividades de extensión en la Escuela de Diseño y Artes Visuales del Liceo Municipal. Presentación del video “Custodios del legado” y restauración de una escultura con la dirección de Eduardo Gómez.

Muestra colectiva “Entré en el túnel y saqué un par de fotos”.

Cuaderno Número 9 | Etapas de organización del MUSEO MUNICIPAL, llamado en sus inicios MUSEO MUNICIPAL DE BELLAS ARTES.

Es interesante conocer las etapas de organización del Museo Municipal que naciera en el año 1936 por Decreto Nº 16, firmado por el Sr. Manuel Menchaca, entonces Intendente Municipal en Comisión.

La norma  agrega algunas “bases” que orientarían los primeros pasos de su funcionamiento y que fue supervisado por la Comisión Ad-Honorem compuesta por los Sres. D’Annunzio, Storni, Mula, Pozzi y Marzal.

Se especifican claramente los objetos y fines del mismo, haciendo énfasis en la idea de representación del “arte local”. En la organización de exposiciones periódicas de pinturas, esculturas y grabados y la concreción de un Salón Anual, modalidad que perdura en la actualidad.

Se anexa bajo la responsabilidad del Museo, una “Academia de Pintura y Escultura”. Asimismo un “Departamento de Extensión” para divulgar la obra social y artística de la institución, proponiendo auspiciar cursos, conferencias, actos relacionados con la especialidad. No dejaron de lado la creación de una Biblioteca “atenta con los fines que persigue el Museo”, biblioteca que hoy luce renovada, con excelente material específico y tecnología actualizada.

Los espacios estaban destinados a “Artísticas locales”, “Artísticas nacionales” y “Artísticas extranjeros”, especificando en cada caso como estarían formadas las colecciones. Es de destacar la aclaración que se hace en cuanto a que “se gestionarán donaciones o adquisiciones” con “fondos que se gestionarán solicitándolo especialmente a la Municipalidad”.

Se determina que el Museo deberá organizar anualmente un Salón de Pintura, Escultura y Grabado con la participación de artistas provinciales. Establece que el mismo deberá inaugurarse el 25 de Mayo y permanecerá hasta el 15 de junio, denominándose “Salón Anual Municipal” e instituyendo un gran premio para el “mejor cuadro de motivo provincial que se denominará ‘Museo Municipal de Bellas Artes de Santa Fe’. En esa oportunidad obtienen premios los artistas Oscar Gigena y Pedro Logarzo.

Con la concreción de estos salones el Museo fue conformando el rico Patrimonio que hoy preserva con particular cuidado. Es por ello que la Asociación Amigos del Museo, con gran esfuerzo, adaptó la sala de reserva de obras con un sistema de “parrillas deslizables”. En otro momento adquirió una “planera”, mueble especial para el acopio y cuidado de obras sobre papel. Estos elementos más, la colocación de refrigeración y control de humedad, por parte de la Municipalidadaseguran un mejor control y preservación del patrimonio artístico de los santafesinos que el Museo Municipal tiene en custodia.

“Concédeles buena pesca ‘Tata – Vasco’”, de Nicolas Rubio

Óleo sobre tela, 100 x 70 cm

Visto por ABEL MONASTEROLO (*)

Nicolas Rubio nació en Barcelona, España, en el año 1928. Se exilió con su familia primero en Francia y luego en la Argentina. En 1957 participa en la mítica exposición “¿Qué cosa es la cosa?”, en la Sociedad Estímulo de Bellas Artes, que dio origen al movimiento informalista. 

Es considerado uno de los mayores difusores del fileteado porteño. Con Esther Barugel, su esposa -además escultora-, publicó ” El estudio del filete porteño”, impreso por el Fondo Nacional de las Artes. ” 75 habitantes, 20 casas, 300 vacas”, año 2011, es una película documental de Fernando Dominguez, inspirada en las pinturas de Nicolas Rubio.

La pintura en cuestión, narra de una manera simbólica, poética, donde se percibe una construcción a la manera de los imagineros, con la frescura de los intuitivos. Desde que conocí esta obra, me llamó la atención -en principio- el planteo formal, casi podríamos decir como una perspectiva oriental, donde la jerarquización de elementos  se percibe desde abajo hacia arriba, de alguna manera coincidiendo con el título de la obra mencionada.

El color es apastelado, con tendencia a un clima frío, generando un ambiente de estatismo.

La pintura que tratamos tiene un parentesco con los ex-votos, que agradecen por el milagro, cuya expresión plástica tiene la ingenuidad nata de lo profundamente popular, que designa al objeto ofrecido a la divinidad por un favor recibido.

El pintor, consustanciado con las penurias que atraviesa esa comunidad mexicana, intenta interferir mediante la acción del arte, a la manera de un verdadero chamán, invocando a Dios (Tata-Vasco) para que cambie la situación de angustia y penurias de ese pueblo remoto.

(*) Director del MMAV, artista plástico y docente.

Entrevista a Marcelo Jorge y Exequiel Perelló

 

TODA SANTA FE, arte y literatura en un lugar no tradicional

Los santafesinos, de tradicionales y patricias costumbres, nunca imaginamos contar con una galería de arte en un mercado. Se trata del MERCADO NORTE, edificio patrimonial rescatado y puesto en valor por el gobierno de la ciudad, ubicado en una zona relevante de Santa Fe.

En un principio, Marcelo Jorge y Exequiel Perelló  apostaron a lo nuevo, y encaramados en sus conocimientos sobre la gráfica, pensaron en brindar a Santa Fe una publicación con su nombre, y que abarque a todos. Todas las profesiones, todos los hacedores, todas las miradas, “Toda Santa Fe”

En esta publicación se habla, además, de arte y de “arte visual”. ¿Por qué no pensar entonces en exhibir también esas piezas pensadas y concretadas por los artistas? Entonces, a partir de la repercusión de la revista, en septiembre de 2014 se lanzó el proyecto de un espacio en el mercado para exhibir y vender las obras de los artistas plásticos.

Y pronto las paredes se llenaron de cuadros, y sus mesas de esculturas, cerámicas y objetos artísticos. Jóvenes principiantes, artistas consagrados, todo el arte en el Mercado, “desacralizado” como dice Marcelo. Y entonces el hombre y la mujer del barrio Constituyentes que hacen sus compras en sus coquetos locales,  finalizan su recorrido allá en el extremo oeste, en la Galería de Arte, frente a la florería que compite y desafía con sus ramos naturales  la obra de los artistas.

El proyecto creció. Se incorporó la literatura y la música de autores locales y regionales, y protagonistas de otras disciplinas. Hoy se realizan una veintena de muestras de plástica, la presentación de una decena de libros, y numerosos recitales y actos multidisciplinarios anuales.

Todo resulta anticonvencional y novedoso, pero nos importa saber sobre la sustentabilidad del emprendimiento, ya instalado en el medio. Con énfasis Marcelo nos señala la adopción de la revista por parte del público santafesino, y la continuidad de los catálogos de artistas santafesinos, de impecable diagramación e impresión, que siempre se presentan respaldados por muestras de los trabajos de los artistas que participan. También la presencia constante en el stand de un público impensado, visitante no habitual en museos y galerías, que se anima a adquirir un libro, una obra u objeto de arte, un disco compacto.

Nos alegra que esta propuesta prospere y crezca, que la convivencia de una galería de arte entre la variedad de productos e insumos del arte culinario, sea una virtud y no un riesgo. El Mercado Norte refleja la vida cotidiana con sus aromas, colores y texturas, y también se ve reflejada por la magia del lápiz y el pincel, en el extremo oeste, en TODA SANTA FE.

Desde la asociación Amigos del Museo Municipal, nuestros respeto y admiración a los artífices del proyecto, Marcelo Jorge y Exequiel Perelló

Resumen de actividades realzadas

Muestra “Presagios”, con obras de ANDRÉS DORIGO.

Panel de especialistas sobre la obra de Andrés Dorigo

Muestra colectiva “El día perfecto de la tierra será l último de todos”

Muestra de “La línea piensa”

Presentación oficial de la obra de Sor Josefa Díaz y Clucellas donada por la AAMMAV al Museo

Muestra “HOMENAJE A JOSÉ SEDLACEK – Entre lo público y lo privado, obra recogida” (Destacar: “fotos gentileza Gobierno de la Ciudad”)

Visita guiada a la muestra de José Sedlacek, a cargo del crítico Prof. Domingo Sahda

Panel sobre la vida y obra de José Sedlacek

Cuadernos Nº 8 | LOS 80 AÑOS DEL MUSEO MUNICIPAL

Corría el año 1936. La iniciativa de importantes y conocidos pintores de la época, y la decisión de las autoridades municipales del momento, culminaron con la concreción de una feliz iniciativa: la creación de un Museo Municipal de Bellas Artes, institución que funcionó en sus comienzos en el foyer del teatro Municipal.

Para su organización se designó una Comisión que integraban los señores, José M.D’Annunzio, Gabriel Storni, Juan Mula, Virginio Pozzi y Serafín Marzal.

A partir de allí y reglamentado su funcionamiento, el museo fue creciendo  y ocupando un lugar importante en el ámbito cultural de Santa Fe y la región. Se ocupaba de difundir sus actividades en los barrios y en localidades cercanas.

Creativas convocatorias fueron respondidas satisfactoriamente por los artistas que enviaron sus obras a salones llamados “del Trabajo”, de “Motivos típicos”, “de Arte obrero”, entre otros. Jóvenes artistas de la época como Victorica, Uriarte, Supisiche, Fontana, Gambartes, Píccoli, Cabedo, Juan Sol, Paganini, Herrero Miranda, López Claro, entre otros, fueron merecedores de premios, que hoy integran el patrimonio.

Sus salas albergaron obras reunidas en valiosas exposiciones y difundieron aspectos del arte del mundo: Artesanía Sueca (1959), Arte Nipón y Cine Japonés(1961),Escuela de la Bauhaus (1964), Expresionismo Alemán (1966), Salón de Arte Fotográfico (1967) son algunos ejemplos. Marcó un hito el ”Salón del Litoral y Centro”, de “Artistas Plásticos Santafesinos” y los singulares Salones Nacionales de Grabado. Sumado a ello las muestras dedicadas al “libro santafesino” y correspondientes publicaciones.

Ya su reglamentación inicial contemplaba el funcionamiento de una biblioteca, hoy renovada y ampliada en forma considerable. Enriquecida por las donaciones de artistas plásticos e intelectuales es consultada en forma permanente.

Sus actividades cuentan con la colaboración permanente de la “Asociación Amigos del Museo” que persigue los mismos objetivos de aquella que naciera  en el año 1959. En el presente,  es apoyo permanente en las actividades y necesidades de la institución.

El Museo Municipal, que toma el nombre de “Sor Josefa Díaz y Clucellas” en el año 1957, evocando la obra de la proto-pintora santafesina, continua funcionando en un edificio patrimonial perteneciente al entonces vecino de la ciudad, Don Eliseo Videla. Lo construye en el año 1902 y conserva aún trazos de línea academicista, balaustres de mármol, vitrales y otros detalles  de la época.

Destacados directores se sucedieron en la conducción de la institución e imprimieron su visión particular en las acciones emprendidas, y hoy continua con sus espacios renovados y proyectos futuros.

Su ubicación en la tradicional calle peatonal de la ciudad que se dirige al área fundacional de Santa Fe, coronada por la existencia de instituciones gubernamentales, museos y monumentos religiosos testigos de nuestro pasado, convierten a nuestro Museo Municipal de Artes Visuales, en un sitio preferencial para el enriquecimiento cultural y disfrute del arte.

Nota: las pinturas que acompañan al artículo, son dos de las primeras incorporadas al patrimonio del Museo           

Entrevista al  Arq. GUILLERMO ALEU

Nacido en Santa Fe en 1963, es Arquitecto, Docente y Galerista. Egresado de la UNL, se desempeña en la cátedra de Morfología III de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Es Director de AG estudio de arquitectura y AG arte.

 

– Cómo se te ocurrió abrir una galería en Santa Fe?

El primer llamado lo sentí a los 19 años…  fue delante de “Praxis” una galería aquí en Santa Fe sobre calle San Martín; ya había comenzado mis estudios de arquitectura y coincidentemente mi padre en Bs As tomaba clases de pintura con Elena Díz, la esposa de Juan Manuel Sánchez.  Ambos artistas fueron integrantes del “Grupo Espartaco”. En una oportunidad visité el taller y me permitieron dibujar con carbonilla el “desollado” (así le llamaban a un torso de estudio masculino sin piel) mientras ellos pintaban…  Posteriormente conocí a Ricardo Carpani y demás integrantes del grupo Espartaco; mi juventud no estaba preparada para dimensionar estos encuentros pero creo haber sellado en esas experiencias un pacto con el arte.

El segundo llamado fue definitivo pero debieron pasar más de 20 años, tener el título de arquitecto, ser padre y haber cumplido el sueño de estar frente al Partenón.  Hoy comprendo mejor este hecho …  puedo decir que mi pasión por el arte se debe al sentimiento de inmensa gratitud hacia quienes nos han dejado tanta belleza.

– De arquitecto a galerista, ¿cómo se produjo el cambio de actividad en tu vida?

Al regreso de un viaje por Europa sentí la necesidad de comprender más profundamente que es este lugar donde me toca vivir y desarrollarme. Sentí vergüenza por cierto desconocimiento de nuestra “cultura santafesina”. Los años de estudio para mi formación como arquitecto no habían sido suficientes para  comprender que es ser santafesino.

Comencé entonces a recorrer la ciudad con ojos de turista pero el resultado fue frustrante. Dolorosamente descubrir el desinterés por parte del estado en los espacios culturales: mala atención, desinformación, museos de arte sin patrimonio exhibido ni actividades participativas; el patrimonio escultórico urbano abandonado a su suerte, calles, parques y plazas sin mantenimiento, el espacio público sin la adecuada celebración de sus símbolos imposibilitados de transmitir valores … en fin, una Santa Fe incapaz de enamorar al visitante, indiferente al público que quiere simplemente nutrirse de su cultura. Pensé, que fue de nuestra “pequeña Atenas”…

Pero los caminos del arte me condujeron hacia la obra maestra de nuestro extraordinario artista Ricardo Supisiche. Su obra me devolvió la identidad. Me enseño a ver nuestro litoral, el clima y color dominante de esta región; me permitió visualizar sintéticamente nuestro paisaje, entrar en contacto con la isla, sus historias y misterios; de a poco sus personajes fueron conformando una mitología de seres únicos y nuestros. Supisiche me dio el sentido de pertenecer a un lugar y al mismo tiempo poder dialogar con lo universal de la condición humana: la soledad y la metafísica.-

Durante los años siguientes, 2005, 2006 y 2007, calmaba mi angustia comprando obras de arte. Para entonces estaba armando una incipiente colección que exhibía en mi estudio de arquitectura y un día me dije: “este espacio debe ser una oportunidad para nuestros artistas”. Desmonté todo para comenzar a realizar muestras con dos firmes objetivos: promover la obra de jóvenes artistas locales menores de 40 años y homenajear a nuestros grandes maestros algo olvidados.

Una mañana visité a María Clara Supisiche quien generosamente me permitió entrar en un mundo del que no tuve retorno… poco tiempo después hicimos una muestra “Homenaje” a su padre Ricardo Supisiche…  ese día mi espacio se transformó en una galería de arte.

– Cuanto tiempo hace que llevas adelante el espacio de AG arte? Qué destacarías?

Comenzamos con AG arte en el año 2008. Ahora estamos transitando el noveno año de intensa  actividad sin descanso.  Llevamos realizadas 140 exposiciones hasta la fecha y concluiremos el presente año con un total 153 muestras.

Mucho de lo que nos propusimos desde el comienzo felizmente ha ocurrido: homenajeamos a nuestros maestros principalmente de la región litoral, organizamos muestras de destacados artistas contemporáneos y le dimos a jóvenes valores el espacio que nunca tuvieron en nuestra ciudad para presentar sus obras. Trabajamos duramente en la difusión de todos ellos.

Algo que puedo destacar es el interés de los artistas de casi todo el país interesados en exponer en AG arte. La agenda del presente año y del año 2017 está completa; a la agenda del año 2018 le queda muy poco para cerrarse. Esto quiere decir que estamos trabajando con dos años de anticipación y con distintos compromisos que vamos coordinando con los interesados.

Cómo ves el futuro del arte en Santa Fe? Qué crees que debe cambiar?

Los últimos 10 años Santa Fe ha dado un giro notable. Aquello que encontré al regreso de mi viaje se fue disipando y no sé qué rara coincidencia fue pero es evidente que desde lo institucional existe mayor compromiso y preocupación por la gestión cultural; quiero creer que nuestro espacio ha aportado algo….

De todo modo lo que me preocupa ahora es hacer de Santa fe un mercado de arte sólido. Para que Santa Fe tenga un mercado de arte importante le queda un largo camino por recorrer. En el orden local no se considera al arte como un nicho de inversión y es por eso que no podemos dar un salto cualitativo y cuantitativo comercialmente hablando. Debemos hacer mucho más visible y dinámica la actividad generando instancias que permitan a la gente tomar contacto con las obras y los artistas.

Para que esta situación cambie hacen falta cosas esenciales, como por ejemplo:

1- la educación en el arte debe ser un imperativo y ocupar un lugar de relevancia en la sociedad como signos de identidad de la misma; 2- que nuestro empresariado patrocine o subvencione proyectos artísticos y culturales obrando como verdaderos mecenas orgullosos en defender y acrecentar nuestros valores culturales; 3- tener un mínimo de 10 galerías que trabajen realizando muestras y difundiendo la obra de los artistas que deseen representar; 4- una feria anual de arte (al modo de ArteBA) que abarque nuestra ciudad y región; 5- un museo privado de arte, que, como el Malba en su momento, sea capaz de ofrecer un modelo de gestión alternativo al institucional y así dialoguen; 6- que nuestros espacios y museos públicos recuperen la capacidad inclusiva y educadora; la gente acude a los lugares donde se siente bien, donde siente que pertenece, donde busca descubrir, distraerse y aprender; 7-necesitamos el trabajo conjunto de gestores culturales públicos y privados en concordancia y coordinados con gestores de turismo también público y privados; la oferta cultural debe satisfacer al turismo como a los lugareños pero no me cabe dudas que necesitamos de un turismo cargado de valores culturales por el momento inexistentes.

Finalmente, debemos respetar a quienes soñaron una Santa Fe grande y dejaron un legado que muchas veces ignoramos en su total magnitud, es nada menos que la herencia espiritual que debemos cuidar para las generaciones venideras.