Cuaderno Número 9 | Etapas de organización del MUSEO MUNICIPAL, llamado en sus inicios MUSEO MUNICIPAL DE BELLAS ARTES.

Es interesante conocer las etapas de organización del Museo Municipal que naciera en el año 1936 por Decreto Nº 16, firmado por el Sr. Manuel Menchaca, entonces Intendente Municipal en Comisión.

La norma  agrega algunas “bases” que orientarían los primeros pasos de su funcionamiento y que fue supervisado por la Comisión Ad-Honorem compuesta por los Sres. D’Annunzio, Storni, Mula, Pozzi y Marzal.

Se especifican claramente los objetos y fines del mismo, haciendo énfasis en la idea de representación del “arte local”. En la organización de exposiciones periódicas de pinturas, esculturas y grabados y la concreción de un Salón Anual, modalidad que perdura en la actualidad.

Se anexa bajo la responsabilidad del Museo, una “Academia de Pintura y Escultura”. Asimismo un “Departamento de Extensión” para divulgar la obra social y artística de la institución, proponiendo auspiciar cursos, conferencias, actos relacionados con la especialidad. No dejaron de lado la creación de una Biblioteca “atenta con los fines que persigue el Museo”, biblioteca que hoy luce renovada, con excelente material específico y tecnología actualizada.

Los espacios estaban destinados a “Artísticas locales”, “Artísticas nacionales” y “Artísticas extranjeros”, especificando en cada caso como estarían formadas las colecciones. Es de destacar la aclaración que se hace en cuanto a que “se gestionarán donaciones o adquisiciones” con “fondos que se gestionarán solicitándolo especialmente a la Municipalidad”.

Se determina que el Museo deberá organizar anualmente un Salón de Pintura, Escultura y Grabado con la participación de artistas provinciales. Establece que el mismo deberá inaugurarse el 25 de Mayo y permanecerá hasta el 15 de junio, denominándose “Salón Anual Municipal” e instituyendo un gran premio para el “mejor cuadro de motivo provincial que se denominará ‘Museo Municipal de Bellas Artes de Santa Fe’. En esa oportunidad obtienen premios los artistas Oscar Gigena y Pedro Logarzo.

Con la concreción de estos salones el Museo fue conformando el rico Patrimonio que hoy preserva con particular cuidado. Es por ello que la Asociación Amigos del Museo, con gran esfuerzo, adaptó la sala de reserva de obras con un sistema de “parrillas deslizables”. En otro momento adquirió una “planera”, mueble especial para el acopio y cuidado de obras sobre papel. Estos elementos más, la colocación de refrigeración y control de humedad, por parte de la Municipalidadaseguran un mejor control y preservación del patrimonio artístico de los santafesinos que el Museo Municipal tiene en custodia.

Cuadernos Nº 8 | LOS 80 AÑOS DEL MUSEO MUNICIPAL

Corría el año 1936. La iniciativa de importantes y conocidos pintores de la época, y la decisión de las autoridades municipales del momento, culminaron con la concreción de una feliz iniciativa: la creación de un Museo Municipal de Bellas Artes, institución que funcionó en sus comienzos en el foyer del teatro Municipal.

Para su organización se designó una Comisión que integraban los señores, José M.D’Annunzio, Gabriel Storni, Juan Mula, Virginio Pozzi y Serafín Marzal.

A partir de allí y reglamentado su funcionamiento, el museo fue creciendo  y ocupando un lugar importante en el ámbito cultural de Santa Fe y la región. Se ocupaba de difundir sus actividades en los barrios y en localidades cercanas.

Creativas convocatorias fueron respondidas satisfactoriamente por los artistas que enviaron sus obras a salones llamados “del Trabajo”, de “Motivos típicos”, “de Arte obrero”, entre otros. Jóvenes artistas de la época como Victorica, Uriarte, Supisiche, Fontana, Gambartes, Píccoli, Cabedo, Juan Sol, Paganini, Herrero Miranda, López Claro, entre otros, fueron merecedores de premios, que hoy integran el patrimonio.

Sus salas albergaron obras reunidas en valiosas exposiciones y difundieron aspectos del arte del mundo: Artesanía Sueca (1959), Arte Nipón y Cine Japonés(1961),Escuela de la Bauhaus (1964), Expresionismo Alemán (1966), Salón de Arte Fotográfico (1967) son algunos ejemplos. Marcó un hito el ”Salón del Litoral y Centro”, de “Artistas Plásticos Santafesinos” y los singulares Salones Nacionales de Grabado. Sumado a ello las muestras dedicadas al “libro santafesino” y correspondientes publicaciones.

Ya su reglamentación inicial contemplaba el funcionamiento de una biblioteca, hoy renovada y ampliada en forma considerable. Enriquecida por las donaciones de artistas plásticos e intelectuales es consultada en forma permanente.

Sus actividades cuentan con la colaboración permanente de la “Asociación Amigos del Museo” que persigue los mismos objetivos de aquella que naciera  en el año 1959. En el presente,  es apoyo permanente en las actividades y necesidades de la institución.

El Museo Municipal, que toma el nombre de “Sor Josefa Díaz y Clucellas” en el año 1957, evocando la obra de la proto-pintora santafesina, continua funcionando en un edificio patrimonial perteneciente al entonces vecino de la ciudad, Don Eliseo Videla. Lo construye en el año 1902 y conserva aún trazos de línea academicista, balaustres de mármol, vitrales y otros detalles  de la época.

Destacados directores se sucedieron en la conducción de la institución e imprimieron su visión particular en las acciones emprendidas, y hoy continua con sus espacios renovados y proyectos futuros.

Su ubicación en la tradicional calle peatonal de la ciudad que se dirige al área fundacional de Santa Fe, coronada por la existencia de instituciones gubernamentales, museos y monumentos religiosos testigos de nuestro pasado, convierten a nuestro Museo Municipal de Artes Visuales, en un sitio preferencial para el enriquecimiento cultural y disfrute del arte.

Nota: las pinturas que acompañan al artículo, son dos de las primeras incorporadas al patrimonio del Museo           

Cuadernos Nº 7 | Sobre el edificio del Museo Municipal de Artes Visuales

            “A principios de siglo Don Eliseo Videla, descendiente de la tradicional familia de hacendados y terratenientes Videla Cabal, decide invertir en bienes inmuebles adquiriendo varios terrenos sobre la calle San Martín.

La casa que nos ocupa fue construida sobre esta calle, entre Juan de Garay y Lisandro de la Torre, que Videla compra a Don Melchor Eguiazu en 1902. Sin datos sobre el momento exacto de su construcción, se sabe que en el año 1903 Eliseo Videla, integrante de la Comisión del Club del Orden, cede en forma de préstamo la propiedad para que esta entidad desarrolle allí sus funciones sociales.  En este mismo año el Club del Orden festeja su cincuentenario con una esplendorosa fiesta; a juzgar por las fotografías del momento, la casa manifestaba en los estucados y papeles de sus muros, en los brocatos y cortinas de terciopelo, en sus muebles y arañas de fino diseño, todo el esplendor de la belle époque santafesina.

En 1925, su propietario otorga en forma de pago el inmueble al Banco Pcial. de Santa Fe, quien lo remata en 1942 siendo adquirido por la Municipalidad  para que funcionara el Consejo Municipal de Cultura y el Liceo Municipal. En 1939 se crea el Museo Municipal de Artes Visuales y en 1992, la PA es ocupada por el Museo de la ciudad y la Subsecretaría de Cultura.

Un único local (donde se destacan bellas columnas de hierro fundido) ocupa la planta baja que al fondo aloja dependencias de apoyo. Una escalera de mármol de Carrara de tres tramos permite acceder a la PA donde las habitaciones se organizan en torno  a dos halls: el primero a manera de vestíbulo recibe las habitaciones principales, el 2do. a modo de patio cubierto conecta con las dependencias de servicio al fondo, donde una escalera de hierro conduce a la terraza, otrora expansión al aire libre del Club. El primer hall se vuelca sobre la escalera de balaustradas y baranda de hierro forjado y bronce que denota su jerarquía en el decorado de los muros con molduras en relieve y la doble altura que permite una iluminación natural proveniente de ventanas superiores con arcos de medio punto y vitraux importados.  En el 2do. Hall se destaca  el lucernario rectangular que domina el espacio, y el pequeño escenario montado en uno de los extremos.

Lingüísticamente, presenta una fachada academicista de claras líneas italianizantes. La PB, hoy desvirtuada por las múltiples intervenciones ubica los ingresos al local y a la vivienda en los extremos reservando el centro para altas vidrieras de exposición. Un balcón de hierro separa ambos niveles; en el plano superior con sencillo tratamiento abren cuatro puertas-ventanas altas con guardapolvos rectos y triangulares. Una cornisa y el pretil de balaustradas hacen de coronamiento rematando el plano de fachada”

Inventario del Patrimonio Histórico Santafesino

Obra: Casa Videla Cabal

Relevo: Cornejo Oscar; Muller Grethel

Fuentes y Bibliografía, Revista del Cincuentenario del Club del Orden, Santa Fe, año 1903

CUADERNO Nº 6 | “PRIMERA EXPOSICIÓN DEL LIBRO SANTAFESINO” Homenaje al 368 aniversario de la Fundación de la ciudad de Santa Fe 15 de noviembre de 1941

Interesante iniciativa de las autoridades del Museo Municipal de Bellas Artes quien presentó la “Primera Exposición del Libro Santafesino” con la intención de rendir “el más estimulante y desinteresado homenaje a aquellos que, guiados por sanas inquietudes, saben poner el espíritu y el cerebro al servicio de los más altos ideales de superación espiritual y material”.

Consideran que la muestra refleja el “panorama general del acervo literario y científico de la cultura santafesina”

Culmina su presentación el Secretario a cargo de la dirección del Museo, Don Antonio Colón, expresando que es afán del Museo “estar constantemente en contacto con el pueblo, ya sea por medio del cuadro, la estatua, la producción musical.

La exposición reunió las obras de cincuenta y nueve escritores en los géneros de historia, poesía, ensayo, investigación, política,  novela  y otras especialidades reflejando la diversidad de la cultura general santafesina. Entre otros, recordamos a Luis Bonaparte, Mateo Booz, José Carmelo Busaniche, Salvador Cabedo, Luis Gudiño Cramer, Alcides Greca, Guillermo Gurlong, Nicanor Molinas, Marta Samatán, Agustín Zapata Gollán, Juan Mantovani, que enriquecieron nuestro pasado.   Siguen estando presentes  y son permanente objeto de consulta e investigación.

Como cierre de la publicación y a modo de balance anual, se detallan las exposiciones, jornadas artísticas en localidades vecinas del interior de la provincia, exposiciones en barrios de la ciudad, recitales, audiciones barriales y otras publicaciones.

Loable idea de las autoridades, presididas por el entonces intendente Sr. Hugo Freyre.

Todos los datos precedentes constan en un catálogo de cincuenta y tres hojas, impreso  en los Talleres gráficos “COLMEGNA” en el año 1941.

Una cobertura de simil cuero enmarca la publicación, catalogada en la Biblioteca Julio César Botta con el Nº 790. Llega a la institución por una donación del recordado crítico teatral y escritor, Don Jorge Reynoso Aldao quien lo dona a la Asociación de Amigos del Museo. Esta institución a su vez, lo deposita en la mencionada biblioteca, donde está dispuesto para la consulta en Sala.

 

CUADERNO Nº 5 | SOR JOSEFA DÍAZ Y CLUCELLAS, CUÁNDO Y EL POR QUÉ DE SU NOMBRE

La negra y el niño 1873 Museo Histórico Provincial

Veinte años después de su creación, el Museo Municipal de Artes Visuales cobró entidad nominal.

Las autoridades del momento deciden establecer nombres propios para dos instituciones señeras de su dependencia: Museo y liceo Municipal. Ambas instituciones fueron cobijadas en el foyer del Teatro Municipal por iniciativa de hombres que avizoraban un futuro promisorio para estas dos instituciones destinadas a la promoción y desarrollo del arte en general.

Decidieron entonces perpetuar los nombres de quienes sirvieron a la cultura de la ciudad. Así el nombre de ANTONIO FUENTES DEL ARCO fue para el Liceo Municipal: personalidad destacada , precursor de las letras santafesinas, autor-entre otros logros importantes- de las “Loas en honor a San Gerónimo” en el año 1717, y primera figura entre los autores teatrales santafesinos. El de SOR JOSEFA DÍAZ Y CLUCELLAS fue impuesta al Museo, ya que es considerada la primera pintora santafesina.

Es así que el 9 de septiembre de 1957, por Decreto Municipal Nº 9563, se procede a la imposición del nombre al Museo fundamentando que, “A la justicia que importa perpetuar los nombres de quienes han servido a la cultura de la ciudad, iniciándola en las nobles expresiones del espíritu”.

En otro párrafo agrega que; “…y que el mejor homenaje que puede brindarles a ambos su ciudad natal, es imponer sus nombres a los establecimientos de cultura con que cuenta la Municipalidad y en los que se forman, quienes suceden en la vocación y en el quehacer artístico…”

La norma legal fue firmada por el entonces Comisionado Municipal JOSÉ CARMELO BUSANICHE, refrendado por el Secretario de Gobierno y Cultura Dr. Norberto Prosello, quienes dispusieron además que el día 30 de septiembre de ese mismo año se concreten los actos oficiales correspondientes.

Han pasado casi seis décadas en que el nombre de nuestra primera pintora santafesina, cuyo legado pictórico se conserva en la ciudad, se replica en cada una de las acciones que se desarrollan en su ámbito, ubicado en un privilegiado lugar del micro-centro santafesino, y del que disfruta la comunidad toda y quienes visitan la ciudad capital.

 

El nombre del Museo, Sor Josefa Díaz y Clucellas, fue impuesto por Decreto Municipal Nº 9563 del 9 de septiembre de 1957 por el Comisionado Municipal Dr. José Carmelo Busaniche.

Sor Josefa Díaz y Clucellas, nació en Santa Fe el 13 de abril de 1852. Hija de Doña. Mercedes Clucellas y Don Diego Díaz. La llamaron Josefa Raymunda Hemeregilda y habitó la casona, que aun se conserva, ubicada en las calles San Luis y La Rioja de nuestra ciudad.

Fue su padre armador lanchero y agente de cabotaje a vela entre Buenos Aires y Paraguay, acopiador de frutos en los diferentes puestos de la costa, mercaderías que preservaba en la casa mencionada y que se constituyeron en los primeros modelos para la obra pictórica de Pepita Díaz, como se la llamaba familiarmente.

Su vivienda, típica de la época, albergaba huerta y frutales, que, conjuntamente con las escenas del trabajo portuario, que le eran familiares, constituyeron  el  bagaje que luego volcaría en sus telas.

Su paso por el taller del italiano Héctor Facino, colaboró a la depuración de su técnica y a la concreción de pinturas de mayor aliento compositivo y precisión colorística.

Entre las numerosas obras dejadas por la artista, siempre con un tratamiento neo clasicista, se destacan sus retratos. Son conocidos los del Gral. Justo José de Urquiza, el de Francisco Clucellas, Telma Picazo de Crespo y Zenaida Iriondo de Crespo como así también “Negra con niño” y “La mulata y el niño”.

Cuando recién contaba diecinueve años, la Cámara de Representantes de la Provincia de Santa Fe, le concedió una medalla destacando su indudable talento.

Su formación cristiana la llevó de edad temprana a ayudar a los pobres y enfermos, colaboró con su peculio personal a numerosas obras de caridad y finalmente abrazar la orden de las Hermanas Adoratrices en Córdoba, lugar a donde se dirigió con un permiso especial, acompañada de su anciana madre, sus fieles servidoras y su perro.

En su nueva etapa de vida, como Sor Josefa,  no abandonó la pintura y la puso al servicio de la fe católica, reproduciendo imágenes y escenas de la vida religiosa. De ese período se destaca “Santa Teresa de Jesús”.

Murió en la Villa del Rosario (Córdoba), donde se encontraban sus oratorios, el 24 de septiembre de 1917.

Bibliografía: Graciela González. Jorge A. Terpin. CUADERNOS, del Museo Municipal de Artes Visuales. Nº 1. “Sor Josefa Díaz y Clucellas” Santa Fe. Septiembre de 1999.

CUADERNO Nº 4 Organización y gobierno del “Museo Municipal de Bellas Artes” estipulados en el Decreto de su creación, en enero de 1936

El Decreto mencionado se ocupaba también, y en forma detallada, de la organización y futuro gobierno del museo recientemente creado.

Estipulaba la formación de un Consejo Directivo compuesto por cinco miembros que serían elegidos por el Departamento Ejecutivo, con acuerdo del Consejo Deliberante. Este grupo sería regido por un Presidente elegido entre los miembros del aludido Consejo, por simple mayoría de votos. Su mandato duraría cuatro años y podría ser reelecto.

El Museo constaba de cuatro secciones, a saber: a) Museo de Artes Visuales; b) Escuela de Artes; c) Biblioteca de Arte y Folklore; d) Instituto de Folklore

Para cada una de la secciones  quedaban constituidas Comisiones que asesorarían al Consejo Directivo. Las mismas estaban presididas por un miembro del Consejo Directivo y cinco vocales elegidos por simple mayoría entre artistas e intelectuales de la ciudad. Estos miembros podían tomar decisiones o emitir dictámenes, que necesitarían luego la correspondiente aceptación del Consejo Directivo. Era decisión de las autoridades dar amplia participación a personalidades de la comunidad que por su preparación específica, o actuación en ámbitos afines a las artes o educación en general, pudieran aportar ideas para el éxito de la gestión a emprender.

Las funciones del Consejo Directivo eran muchas y variadas, dado que alcanzaban también a la Academia, Biblioteca e Instituto de Folklore.

Debían dictar los Reglamentos Internos, aprobar los Planes de Estudios, crear cursos o escuelas afines a los propósitos respectivos, fijar el alcance de los títulos, proponer la designación de profesores,  su régimen de estudios, sistemas de calificación, exámenes y promociones, entre otras  exigencias necesarias para el desenvolvimiento de las carreras y estudios.

En lo específico debían proyectar el presupuesto anual del Museo, aceptar las herencias, legados, donaciones, subvenciones que se hicieren a favor del Museo. También reglamentar las funciones y atribuciones del Tesorero del Museo y examinar debidamente las cuentas presentadas por la Presidencia.

El Consejo Directivo estaba presidido `por el Presidente que llevaba sobre sus espaldas una gran responsabilidad.

Debía convocar y presidir las reuniones del Consejo Directivo, cumplir y hacer cumplir” las resoluciones o acuerdos del mismo, dictar las medidas o disposiciones para la buena marcha y gobierno, régimen de estudio y disciplina del Museo y sus secciones.

En el caso de la Academia, proponía la designación de los profesores, también su suspensión y destitución, otorgaba los diplomas y certificados de estudios. Preparaba anualmente la Memoria sobre la marcha del Museo y sus secciones.

Nombraba los empleados administrativos y de servicios.

En todas esas funciones era asistido por un Secretario, Jefe inmediato del personal administrativo que cumplía con una amplia gama de responsabilidades.

Es importante recordar el Régimen Financiero del Museo. Se consideraban “bienes del Museo todos los muebles, inmuebles y derechos que ingresen a su patrimonio, sean ellos a título gratuito o bien onerosos”.

La institución se sostenía mediante los recursos siguientes: con el importe que le asignaba el Presupuesto Municipal, y con los aportes y subvenciones que pudieren recibir del Gobierno Provincial y Nacional o especiales de la Municipalidad, o de cualquier institución pública o privada.

Con el importe de las actividades que se desarrollaban en beneficio del Museo, con el importe de matrículas que se imponían a la Academia, o recursos especiales.

La norma que llevaba la firma de A. Giavedoni y Néstor R. Soto, rigió los destinos de los primeros años. Sucesivas reformas, de las que daremos cuenta, fueron adecuando las reglamentaciones a los tiempos sucesivos.

Cuaderno Nº3

 De la creación del Museo Municipal de Artes Visuales, llamado en 1936 de “Bellas Artes”

El Decreto Nº 16, del 28 de enero de 1936, de creación del “Museo Municipal de Bellas Artes”,  especifica  que, “funcionará en el Foyer del Teatro Municipal”. Desde hace décadas,  dos instituciones señeras se aunaron en aras del arte y sus diversas disciplinas.

La misma norma invita a los artistas locales a que faciliten y colaboren a su eficaz desenvolvimiento. De igual modo designa una Comisión ad-honorem compuesta por los señores José M. D’Annunzio, Gabriel Storni, Juan Mula, Virginio Pozzi y Serafín Marzal, para que sienten las bases de la recién creada institución.

Su reglamento y normas de funcionamiento que llevan las firmas de Manuel Menchaca, A. Giavedoni y J. B. Parma  especifican los objetos y fines del recientemente constituido Museo.  Recomienda la especial “representación de las creaciones del arte local”, la “realización de un Salón anual y auspicio de exposiciones periódicas de pinturas, esculturas, grabados”

MANUEL MENCHACA (1876-1970) Primer gobernador santafesino (1912-1916) -de extracción radical- elegido con la vigencia de la Ley Sáenz Peña. Era Intendente de la Ciudad de Santa Fe (1934-1936) cuando se creó el Museo.

MANUEL MENCHACA (1876-1970)
Primer gobernador santafesino (1912-1916) -de extracción radical- elegido con la vigencia de la Ley Sáenz Peña. Era Intendente de la Ciudad de Santa Fe (1934-1936) cuando se creó el Museo.

Cobran relevancia los artículos que refieren específicamente a la “creación de una Academia de pintura y escultura”, de “un Departamento de Extensión por el cual se divulgue la obra social y artística del Museo y se auspicien actos, cursos y ciclos de conferencias de carácter artístico” y por último “la fundación de una Biblioteca relacionada con los fines que persigue el Museo”. Son éstos los antecedentes de lo que es hoy el Museo y su renovada Biblioteca,  y el enorme Liceo Municipal que imparte enseñanza a miles de alumnos de Santa Fe y la región.

Es interesante recordar las tres Secciones que conformaban el Museo; Museo, Exposiciones y Academia, las que perseguían diferentes objetivos y finalidades.

Asimismo las Salas de Exposición estaban destinadas a Artistas Locales, Nacionales y Extranjeros.

Quedaba especialmente indicado que tanto las obras de los artistas locales y extranjeros serán aquellas que, “en forma gratuita y en carácter de donación se requerirá a cada artista, en especial a aquellos que hubieran merecido en exposiciones algún premio o mención especial”. El mismo requisito valía para las obras de los artistas extranjeros.

Se especificaba, en otro artículo, que el Consejo Directivo “podrá adquirir con los fondos propios…aquellas obras de arte que juzgue conveniente” Las mismas debían ser aceptadas previo veredicto del Consejo Directivo.

En otro capítulo de la reglamentación se orienta sobre la concreción de las Exposiciones. Especifica claramente que, “la institución deberá realizar anualmente un Salón de Pintura, Escultura y Grabado con participación de los artistas provinciales”. Su inauguración se concretaría el 25 de Mayo y duraría hasta el 15 de junio, “denominándose Salón Anual Municipal”

Se instituía un premio denominado “Museo Municipal de Bellas Artes de Santa Fe”, “para el mejor cuadro de motivo provincial”.

Es de destacar la especial participación de la Sociedad de Artistas Locales, constituida en aquella época. Le delegaba el establecimiento de las bases y reglamentaciones del Salón mencionado.

También dependía del Museo, la llamada Academia, antecedente de lo que actualmente es la Escuela de Diseño y Artes Visuales, que posteriormente se integraría al Liceo Municipal “Antonio Fuentes del Arco”. Expedía los títulos de Maestro de Dibujo, Profesor de Dibujo y Pintura y Dibujante Comercial.  Para cada una de las especialidades regían  requisitos y particularidades.

No escapaba a las autoridades del momento, la importancia de la Extensión Cultural-Artística, que permitiría contribuir a la elevación del sentido artístico y estético de la población. Por ello se recomendaba el desarrollo de actos artísticos, cursos, conferencias, recitales, conciertos “con el fin de propender a la mayor cultura intelectual y moral” de la población.  Se dejaba específicamente establecido que dichos cursos, que serían de carácter libre y desarrollados por personas de reconocida capacitación, se podrían dictar en el local del Museo o en bibliotecas, escuelas o centros de carácter gremial o cultural. Con ello se dejaba expresado claramente el objetivo de las autoridades en cuanto a la participación activa de la población en general.

Por último, un especial capítulo dedicado a la formación de una Biblioteca. La misma, “con el objeto de estimular al artista y a la colectividad en los problemas o ideas que interesan al arte y a sus inherentes disciplinas…”  Actualmente, la Biblioteca que lleva el nombre del artista y docente, “Prof. Julio C. Botta” consta con un valioso y completo material y es atendida por personal especializado.

Cuaderno Nº 2 | Movimiento artístico previo a la inauguración del Museo Municipal de Artes Visuales

La creación del Museo Municipal de Artes Visuales constituyó un hito importante en la historia cultural de la ciudad.

Hasta entonces la actividad artística era escasa. El diario local, “Santa Fe”, del 8 de abril de 1917 expresaba, “…el arte en sus diversas manifestaciones, es en Santa Fe, poco menos que nulo…”. “En nuestro ambiente tienen escasa reedición los ejemplos artísticos que nos dan los principales centros de la República como Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Tucumán, etc. La música, el canto, las bellas artes en su más delicada expresión, son entre nosotros a manera de diosas sin templo”.

Dos años más tarde, el mismo diario del día 19 de octubre, da cuenta del movimiento artístico de la ciudad. Considera de relevancia la actividad del Círculo de Bellas Artes que funcionaba en calle San Martín 667. Esta agrupación concretaba sus exposiciones en el edificio llamado “La Chinesca” situado en calle Buenos Aires 240.

En la misma edición se da cuenta de los preparativos para el Salón de Pintura que organiza dicha agrupación y de la presencia de artistas destacados de la época, expresando que, “…El Sr. Reinares presenta una serie de notas de color locales…”. El Sr. Mauricio Grewel “cuya retina está saturada de visiones de las sierras…”, finalizando su comentario con la mención al pintor Salvador Cabedo y  “…su predilección por el pastel”.

La nota finaliza mencionando la presencia en la mencionada exposición, de “…nuestro gran caricaturista, humorista del lápiz, el espiritual Baldomero Banús,  quien “pondrá la nota delicada y a la vez juguetona, con un buen grupo de trabajos, propios de su género…”

En el mes de noviembre del mismo año se concreta una muestra de artistas argentinos entre los que figuran Malinverno, R. del Villar, Pio Collivadino y Alfredo Guido, entre otros.

Ya al final de 1919, y documentado por el diario “Santa Fe” del 12 de diciembre, se exhibieron trabajos de la Academia Reinares y del Círculo de Bellas Artes en el local de “La Chinesca”, lo que habla de una cierta permanencia de las actividades relacionadas con las Artes Plásticas.

También en el local de “la Chinesca”, en octubre de 1921, se expusieron telas de Saenz Alonso. Al respecto, la prensa opinó que; “…el Sr. Alonso, entre otras obras ha hecho un magnífico retrato del Obispo Monseñor Boneo y de conocidas personas de nuestra plutocracia”

Un poco más tarde y en otro lugar de exhibición de la calle San Martín 628, en la “Casa Garcilazo”, perteneciente al reconocido fotógrafo de la época, tuvo lugar la “Exposición Maristany”. Respecto al mencionado artista la prensa expresaba que, “…este pintor ve en la naturaleza las leyes de la armonía. Algunas de sus telas no solamente poseen esa virtud predominante, sino al mismo tiempo son realmente evocadoras”.

El Salón Guastavino y Carrières

En 1923 funcionaba el Salón Guastavino y Carrières. Allí exponía un artista de apellido Castellani acompañado de los italianos, Cremona, Tallote, Bazzaro, Ferraguti, entre otros.

Del arte del Sr. Castellani, el diario “Santa Fe” del 18 de junio del mismo año,  expresa que, “…sus paisajes son de una finura y una elocuencia que solo hallamos en la poesía. No solamente implican la verdad realizada, sino que enseñan a amar los lugares de donde han sido tomados. Sobrepasan la línea del arte fotográfico y también las del pictórico, sumándolas ambas en creaciones prodigiosas”.

Estas exposiciones llevaron a reflexionar sobre la importancia que implicaban para la ciudad. “En Santa Fe se está produciendo un despertar del espíritu estético, una especie de reconocimiento, si juzgamos el entusiasmo con que el público acoge a las obras de los artistas que nos visitan. Contribuyen a ello, no solo las instituciones que existen para el cultivo de las Bellas Artes, los Sres. Guastavino y Carrières, hombres que mantienen vivo el despertar renovando las exposiciones de obras, dando a conocer los artistas locales, nacionales y extranjeros” , expresa el diario mencionado.

En el mismo año, pero en el foyer del Teatro Municipal, expone sus obras María Elena de la Roza Astorga. Una nota del diario local[1] da cuenta que”…las mujeres no suelen conquistar prestigio de pintoras. Sin embargo cuando se encuentra una excepción, ella hace honor a todas las del gremio” “…es una de las artistas que ha nacido con el don exquisito de interpretar los grandes espectáculos de la naturaleza…”

No deja de recordar la nota que, “…por desgracia, ninguno de los hombres ricos que se jactan de proteger el arte, ha protegido nunca a los artistas”  “El gobierno se halla en el deber de adquirir obras- ya sea algunos de los buenos pintores locales, que los hay- sino también de aquellos maestros que vienen a Santa Fe…”

Este interesante movimiento relacionado con las artes visuales, crearía el clima propicio, para la entusiasta recepción y valoración de la propuesta de creación del Museo de Artes Visuales que se crea en el año 1936.

[1] Diario SANTA FE,20 de marzo de 1923

Cuadernos de la Asociación de Amigos del Museo Municipal de Artes Visuales “Sor Josefa Díaz y Clucellas”

Bienvenido al sitio de la AAMMAV.

En el mes de agosto de 2017 publicamos nuestro Cuaderno Número 9, invitamos a usted a leer estos apuntes. Este ha sido un año particularmente dificultoso por diversas razones, lo que ha motivado una demora en la renovación de nuestro blog. Pero, al mismo tiempo, fructífero, por los logros de los que damos cuenta fotográficamente en la galería de actividades cumplidas.

Encontrará las actividades realizadas a lo largo de estos últimos meses. Podrá conocer algunos detalles de la obra de Nicolas Rubio “Concédeles buena pesca ‘Tata – Vasco’”, en la mirada de Abel Monasterolo. Realizamos una entrevista a Marcelo Jorge y Exequiel Perelló editores de la revista Toda Santa FeY por último como es habitual seguimos contando la historia de nuestro museo, en este caso una nota sobre las Etapas de organización del MUSEO MUNICIPAL, llamado en sus inicios MUSEO MUNICIPAL DE BELLAS ARTES.

CUADERNO Nº 1 | Museo Municipal de Artes Visuales “Sor Josefa Díaz y Clucellas”

“La educación del pueblo, por parte de los poderes públicos debe hacerse propendiendo al desarrollo cultural del mismo dándole las facilidades necesarias para el cultivo de las artes y las ciencias en su más amplia acepción a creación de un Museo Municipal de Bellas Artes en esta Ciudad sería de beneficios positivos, porque existiendo numerosos aficionados que no pueden realizar sus nobles aspiraciones por falta de medios que lo faciliten encontrarían dentro de una institución oficial de esta naturaleza, la acción propiciadora y de aliento que es menester”
Estas consideraciones introducen el Decreto Nº 16, que el Intendente Municipal en Comisión Doctor Manuel Menchaca,  sancionara el 28 de enero de 1936, creando el Museo Municipal de Bellas Artes que funcionó en el Foyer del Teatro Municipal.
En su artículo 3º se designa una Comisión ad-honorem compuesta por los Sres. José M. D’Annunzio, Gabriel Storni, Juan Mula, Virginio Pozzi y Serafín Marzal  quienes tenían la misión de organizar la institución y dictar su reglamentación.
Posteriormente, el 6 de mayo de 1936[1] se estipuló su reglamentación y funcionamiento. Se formalizaron sus objetivos, siendo los más destacados  la formación de un Museo de Bellas Artes donde estarían representadas las creaciones del arte local,  la concreción de un Salón Anual y auspicio de exposiciones periódicas de diferentes procedimientos plásticos. A ello se sumó la “creación de una Academia de Pintura y Escultura”, la institución de un “Departamento de Extensión” para divulgar la obra social y artística del Museo y donde se auspiciarían actos, cursos y ciclos de conferencias en el área artística. Finalmente y como complemento se consideró la fundación de una Biblioteca relacionada con el área.
Por lo tanto el primer Museo Municipal de Bellas Artes estaba formado por la secciones Museo, Exposiciones, Academia, Extensión Cultural y Artística y Biblioteca.
Las Salas del mismo estaban divididas en: Artísticas Locales, Artísticas Nacionales y Artísticas Extranjeras que respondían a normas precisas. En el primero y segundo caso dicho espacio debía estar cubierto por aquellas obras “que en forma gratuita y en carácter de donación se requerirá a cada artista que hubieren merecido en exposiciones algún premio o mención especial”.La Sala dedicada a los extranjeros debía estar conformada por obras que se obtuvieran mediante donaciones o adquisiciones que debían ser previamente aceptadas por el Consejo Directivo del Museo.
La reglamentación respectiva daba la oportunidad de adquirir otras obras con fondos propios o bien solicitándolos especialmente a la Municipalidad.
La norma disponía además la realización anual de un “Salón de Pintura, Escultura y Grabado” con la participación de artistas provinciales y cuya reglamentación la establecería la “Sociedad de Artistas Locales”. Instituía como fecha de realización el 25 de Mayo perdurando hasta el 15 de junio, denominándose “Salón Anual Municipal”. Se instauraba además un premio para “el mejor cuadro de motivo provincial” denominado “Premio Museo Municipal de Bellas Artes de Santa Fe”.
Con respecto a la sección denominada  Academia, la reglamentación estipulaba su responsabilidad respecto a la enseñanza de las disciplinas artísticas Dibujo, Pintura, Escultura y Grabado. Incluía también un curso especial de “Dibujo Comercial”. Todo ello sujeto a una clara reglamentación que establecía los alcances de la misma.
Asimismo contemplaba un Departamento de Extensión, que estaba constituido por las secciones referidas a Actos Artísticos, Cursos y Conferencias. Hacía especial referencia a los actos constituidos por Conciertos y Recitales que tendrían como objetivo la elevación del sentido artístico y Estético de la población. De igual modo los Cursos y Conferencias serían de carácter libre y desarrollados por personas de reconocida capacitación.
Se establecía además, la formación de una Biblioteca  con el objetivo de “…estimular al artista dándole la oportunidad de contar con una bibliografía completa sobre historia, literatura del arte y de sus inherentes disciplinas…”

De la Organización y Gobierno
Las múltiples funciones y responsabilidades del museo que involucraba también la Academia y Biblioteca estaban regidas por un Consejo Directivo constituido por un presidente y cinco miembros.
Era de responsabilidad del Consejo la redacción de los reglamentos, aprobación de los planes de estudios de las academias y cursos, establecimiento y alcance de los títulos que otorgaban, designación de profesores, concesión de licencias,  proyección del presupuesto anual entre otras varias e importantes obligaciones.
[1] Dec. Nº 107