Óleo sobre tela, 100 x 70 cm

Visto por ABEL MONASTEROLO (*)

Nicolas Rubio nació en Barcelona, España, en el año 1928. Se exilió con su familia primero en Francia y luego en la Argentina. En 1957 participa en la mítica exposición “¿Qué cosa es la cosa?”, en la Sociedad Estímulo de Bellas Artes, que dio origen al movimiento informalista. 

Es considerado uno de los mayores difusores del fileteado porteño. Con Esther Barugel, su esposa -además escultora-, publicó ” El estudio del filete porteño”, impreso por el Fondo Nacional de las Artes. ” 75 habitantes, 20 casas, 300 vacas”, año 2011, es una película documental de Fernando Dominguez, inspirada en las pinturas de Nicolas Rubio.

La pintura en cuestión, narra de una manera simbólica, poética, donde se percibe una construcción a la manera de los imagineros, con la frescura de los intuitivos. Desde que conocí esta obra, me llamó la atención -en principio- el planteo formal, casi podríamos decir como una perspectiva oriental, donde la jerarquización de elementos  se percibe desde abajo hacia arriba, de alguna manera coincidiendo con el título de la obra mencionada.

El color es apastelado, con tendencia a un clima frío, generando un ambiente de estatismo.

La pintura que tratamos tiene un parentesco con los ex-votos, que agradecen por el milagro, cuya expresión plástica tiene la ingenuidad nata de lo profundamente popular, que designa al objeto ofrecido a la divinidad por un favor recibido.

El pintor, consustanciado con las penurias que atraviesa esa comunidad mexicana, intenta interferir mediante la acción del arte, a la manera de un verdadero chamán, invocando a Dios (Tata-Vasco) para que cambie la situación de angustia y penurias de ese pueblo remoto.

(*) Director del MMAV, artista plástico y docente.